La llamaron Aira, probablemente nunca lo hayas oído antes, y nació hace 14 otoños atrás en Santiago, Chile.
El clima helado es su preferido, la hacen extrañamente feliz. Salir a caminar bajo la lluvia y oírla detenidamente, la sensación de tener frío. Desde que tenía 5 o 6 años decidió que sería vegetariana, ama a los animales. Tocar guitarra es una de las pocas cosas que logra relajarla, y escribir es algo que la apasiona completamente. Inexperta en fotografía pero le encantaría dedicarse más a eso. Siente que la música es la mejor forma de expresión, y es su mayor medicina desde siempre. El te helado es una de sus más grandes obsesiones. Adicta a los abrazos y a mirar a los ojos. La astronomía siempre ha llamado su atención. El sonido del océano y de los árboles con el viento. Podría quedarse horas observando atardeceres y noches estrelladas. Una de las personas más inseguras. A veces, y lamentablemente, fácil de lastimar. Le cuestan los cambios grandes pero al mismo tiempo odia profundamente la rutina. Es de pensar que los detalles pequeños terminan siendo los más importantes. Ama el piano y antes de morir pretende haber aprendido a tocarlo. Viajar por el mundo es su sueño. Tímida al principio pero cuando ya entra en confianza puede ser ella misma, suele encariñarse rápido y por lo mismo sufrido de más. Le gusta intentar ayudar a las personas, aun que en el fondo, le gustaría recibir lo mismo de vuelta cuando lo necesita. Si quieres saber algo en específico sobre ella en general, pregunta acá.